Viajes

Moncayo, paraíso natural: 7 planes para hacer con poca prisa y mucha pausa

El Moncayo es una de las montañas fundamentales de la Península Ibérica. Situada entre las provincias de Soria (Castilla y León) y Zaragoza (Aragón), tiene 2.314 metros de altitud. Es la mayor cumbre del sistema Ibérico y también el pico más elevado tanto de la provincia soriana como de la zaragozana.

Tiene el Moncayo una paleta de paisajes contrastados: kársticos, con formaciones rocosas, cuevas y barrancos en unos casos, y boscosos en otros, con grandes extensiones de encinares, robledales, pinares, hayedos y matorral. Eso da al lugar una evidente biodiversidad de flora y fauna. Y además, para el disfrute de los ojos, muchos miradores y muchas rutas y senderos para todos los gustos.

Un sector del monte en su vertiente aragonesa forma parte del denominado Parque natural del Moncayo, con una superficie de más de once mil hectáreas. Los siete planes que resumimos a continuación permiten gozar a fondo de este paraíso natural, ya sea en soledad, en familia o en grupo.

Son una selección de doce itinerarios que fueron recorridos por los hermanos Bécquer durante su estancia en el Monasterio de Veruela (en la foto) y que coinciden con los caminos que durante siglos realizaban los monjes para visitar los pueblos que pertenecían al señorío del Convento. Los Caminos de Veruela van: a Tarazona; a Grisel, a Los Fayos, a Trasmoz, a Lizago, a Ainzón, a Pozuelo de Aragón, a Alcalá de Moncayo, a Añón de Moncayo, Muralla y Ermita de la Aparecida y a Vera. Todos ellos están perfectamente señalizados. Recorrerlos permite disfrutar de la preciosa vista de Veruela, de su armoniosa integración en la naturaleza y de todos estos pueblos.

Es una preciosa experiencia de viaje al pasado y de puesta en valor de las tradiciones y el trabajo de nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. Una agradable caminata de no más de 3 kilómetros, de fácil acceso, ideal para hacer con los más pequeños en un precioso ejercicio lúdico de recuperación y respeto de las tradiciones, en contacto con la naturaleza. La base de operaciones de este recorrido por los antiguos oficios es el pueblo de Lituénigo.

En la zona de ribera cuando se baja del Moncayo aparece Tarazona, ciudad con un rico patrimonio histórico-cultural. En su papel de cruce de caminos entre Aragón, Navarra, La Rioja y Castilla-León, también ha sido punto neurálgico para las comunicaciones. La vía férrea que unía Tarazona y Tudela, ya en Navarra, es ahora una vía verde, la Vía Verde del Tarazonica. Parte de la estación de Tarazona siguiendo la vega del Queiles y pasando por Malón, Tulebras (muy buenas las pastas de sus monjas), Cascante, Murchante, hasta alcanzar Tudela.

En el Parque Natural del Moncayo lo suyo es caminar y caminar. Para no perderse, lo mejor es hacerlo con rumbo fijo y para eso está la Red de Senderos autoguiados. Están identificados por las siglas “AG” y perfectamente señalizados. El itinerario más famoso a las Cumbres del Moncayo es desde la Fuente de los Frailes. Es nivel alto y dura cinco horas y media, pero regala una espectacular panorámica de la meseta castellana al sur y la depresión del Ebro al norte y, en días claros, con el telón de fondo de Pirineos, por un lado, Sistema Central e Ibérico por otro. Un regalo para los ojos y todos los sentidos. Otro es el sendero al Hayedo de Peña Roya, que introduce al visitante en uno de los parajes más espectaculares del parque.

Para los amantes de la bici de montaña, el Parque Natural del Moncayo es perfecto por su red de caminos, que nos conducen a lugares de inmenso interés natural y singular belleza. Si se quiere una distancia corta, la Ruta del Cerro Gordo. Para largas distancias, la Ruta de las Cumbres del Moncayo. Otro imprescindible en distancias largas es la Ruta de la Tonda y las Peñas de Herrera, que lleva a descubrir los tesoros de la cara sur del Parque Natural: imponentes formaciones calizas como las Peñas de Herrera o el Cerro Morrón, singulares bosques de ribera del río Isuela o pinares de repoblación y encinares.

Las singulares características morfológicas del parque hacen de él un rico espacio faunístico y un paraíso ornitológico, siendo posible realizar varios recorridos por Tarazona y su comarca, que permiten disfrutar de las aves. En los Valles del Val y del Queiles se observa la vega del Queiles y los roquedos en los que anidan las colonias de buitre leonado, además de la mayor masa de agua de la comarca, el Embalse del Val. En Valcardera se pueden ver comunidades ligadas a paisajes esteparios. También el Hayedo de Peñarroya, el Cabezo de la Mata o la Ascensión al Moncayo.

Tarazona tiene el privilegio de que, en tan sólo 20 kilómetros, existe una diferencia de casi 2.000 metros de altura, lo que regala a la zona una gran variedad de ecosistemas. De las zonas esteparias de Valcardera, al entorno del Embalse de El Val, pasando por el propio Parque Natural del Moncayo. Las rutas interpretativas en todoterreno se realizan en grupos burbuja, más la compañía siempre grata del aire fresco en movimiento propia del todoterreno y siempre bajo reserva. La duración, según el recorrido, es de unas cinco horas alternando los desplazamientos a pie y en coche.

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