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Ødegaard sonríe en el Arsenal después de superar el ostracismo de Zidane

Por primera vez en la temporada desde que salió del Real Madrid dirección Arsenal, Martín Odegaard completó los 90 minutos en un encuentro de Premier League bajo la tutela de Mikel Arteta. El mediapunta, que viene ganando protagonismo en las últimas semanas, empató el tanto inicial de Erik Lamela con un gol crucial tras llegar de segunda línea para cimentar la remontada de su equipo en el derbi del norte de Londres ante el Tottenham de José Mourinho. De este modo, el ‘11’ gunner dejó su sello en un choque marcado en rojo en el calendario de la ciudad y confirmó tanto su mejora individual como el cambio de rumbo que ha adoptado el cuadro del Emirates. El noruego cierra una semana fantástica en lo personal, puesto que su estreno goleador ha coincidido con su nombramiento como capitán de la selección nórdica.

Odegaard celebra con rabia su tanto frente al Tottenham. (Reuters)Odegaard celebra con rabia su tanto frente al Tottenham. (Reuters)Odegaard celebra con rabia su tanto frente al Tottenham. (Reuters)

Odegaard, sin minutos ni protagonismo en el Real Madrid a pesar de los primeros partidos que disputó en este curso coronando el centro del campo blanco, ha encontrado en Londres el ecosistema propicio para dar rienda suelta a su fútbol. El noruego marca el ritmo del juego desde el sector derecho del balcón del área como hacía en la Real Sociedad y allí, saca a relucir su paleta de pases precisos filtrados, trenza conexiones sin parar y junta las diversas piezas atacantes del Arsenal. Entre líneas y de cara, el joven de 22 años aporta un ramillete de soluciones en ataque estático a su equipo que su entrenador aprecia por lo genuino y lo diferente que suma.

El noruego se ha ganado un sitio fijo en el XI titular

En este sentido, no solo goza de minutos, sino que su jerarquía se corresponde con las expectativas que despertó su llegada al fútbol inglés. Con siete titularidades en los últimos ocho partidos, Odegaard está volviendo a disfrutar del fútbol. El paso atrás que ha dado su carrera le ha servido para coger impulso y encontrar su mejor forma. Pieza clave para el técnico español, el nórdico se ha instalado con autoridad en el XI londinense y está empezando a evolucionar en la faceta más determinante del juego: el gol. En un equipo que dirige constantemente el juego por las bandas y busca desequilibrar al rival antes del centro, es habitual detectar al joven mediapunta cargando el área repetidas veces. Ahora ha empezado a recoger los frutos tras el tradicional período de adaptación.

Martin Odegaard, ante el Olympiakos en la Europa League. (Reuters)Martin Odegaard, ante el Olympiakos en la Europa League. (Reuters)Martin Odegaard, ante el Olympiakos en la Europa League. (Reuters)

Lo explicaba el propio Mikel Arteta tras la victoria ante el Olympiakos en la Europa League el pasado jueves, donde Odegaard anotó el tanto que abrió la lata frente al conjunto griego: “Nos ayuda a comprender los procesos mucho más rápido, nos ayuda como equipo porque da mucha continuidad al juego con la pelota. Es muy inteligente para encontrar los espacios y atrae a muchos oponentes. Le pedimos además que marque goles, que llegue al área”. Pues dicho y hecho: ya son dos partidos consecutivos enviando al portero a buscar el cuero al fondo de la red. El primero, con un mísil tierra-aire desde 25 metros; el segundo, con una llegada al corazón del área que culminó con una definición más exitosa que estética que sorprendió a Hugo Lloris.

Kroos y Modric, sin recambio

No queda ni rastro de los teóricos problemas crónicos de rodilla que supuestamente le dificultaban disputar partidos con continuidad en el Real Madrid ni de la desconfianza hacia su juego por parte del cuerpo técnico. Odegaard está volviendo a enseñar al mundo que es un jugador clínico con la pelota en los pies gracias al criterio, la regularidad y el sentido del espacio que posee. Sin embargo, eso no es todo, ya que sin balón está exhibiendo un compromiso y recorrido envidiable en una liga que vive a mayores revoluciones que la española. El noruego no se cansa de correr cuando el Arsenal busca robar el esférico arriba y persigue a su marca hasta hacerse con el balón de nuevo.

Martin Odegaard, durante un partido con el Real Madrid a principio de temporada. (Reuters)Martin Odegaard, durante un partido con el Real Madrid a principio de temporada. (Reuters)Martin Odegaard, durante un partido con el Real Madrid a principio de temporada. (Reuters)

En el otro lado de la balanza, el Real Madrid firmó este fin de semana una victoria sobre la bocina ante el Elche gracias a dos goles salvadores de Karim Benzema después de perpetrar una primera parte para el olvido. Sin ritmo en la circulación de la pelota y con la previsibilidad que caracteriza a su juego. Y es que ni Carlos Henrique Casemiro ni Federico Valverde reúnen las condiciones de centrocampista constructor y último pasador que sí podía aportar Odegaard. De hecho, en verano todo parecía indicar que el joven internacional iría relevando poco a poco a un Luka Modric de 35 años como interior derecho, pero la unión no fructificó. Ahora, el el club blanco presenta un centro del campo sin fondo de armario mientras quien estaba llamado a solucionar un problema generacional bri

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