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Pallars Sobirà, descubre la paz de las montañas de Lleida

Pallars Sobirà es una de las comarcas situadas en Lleida, una zona que combina los espectaculares paisajes montañosos, la naturaleza y la historia, así como un conservado patrimonio dentro de los municipios que abarca.

Dentro de este paraje se encuentra el Parque Nacional de Aigüestortes y el lago de San Mauricio, que es el único parque nacional de Cataluña, y el Parque Natural del Alto Pirineo, el espacio protegido más grande de toda Cataluña, según la web de turismo de Pallars Sobirà. Destaca también el río Noguera Pallaresa.

En primer lugar, dentro del Parque Nacional de Aigüestortes se puede encontrar el lago de San Mauricio, un lugar donde las vistas al pico de los Encantados elevándose tras el lago deja un impresionante paisaje, de los más apreciados dentro del Pirineo catalán, perfecto para los amantes de la fotografía.

Igualmente, las Agujas de Amitges es otro de los paisajes singulares que no se pueden dejar de visitar dentro de este lugar, un paraje rocoso y sin vegetación, el lugar ideal para los escaladores.

El Portarró de Espot es el punto que une el valle de Espot y el valle de San Nicolás, que tiene un total de 2.428 metro de altura, lo que lo convierte en un mirador inigualable, con vistas panorámicas a todo el Parque Nacional.

Por último entre las recomendaciones se encuentra la Mata de Valencia, que constituye el bosque de abetos más grande de la Península Ibérica, lugar donde habita el urogallo, una especie amenazada.

En este paraje natural se pueden encontrar numerosos pueblos que conservan toda la esencia rural, que son: Alins, Alt Àneu, Baiz Pallars, Espot, Esterri, Farrera, Esterri d’Àneu, La Guingueta d’Àneu, Soriguera, Lladorre, Llavorsí, Rialp, Tírvia, Vall de Cardós y Sort.

Artesanía, castillos y torres, iglesias y monasterios, puentes medievales o museos son los puntos de interés turístico que se esconden en estos municipios, que bien merecen una visita.

Un ejemplo es el castillo de Lladorre, de la época medieval, así como el castillo de Rialp, que controlaba el paso hacia la zona alta del Pallars y el valle de Àssua. También se encuentra el castillo de Sort, que era el lugar de residencia de los condes de Pallars.

Destaca también el monasterio de Santa Maria de Gerri de la Sal, consagrado en 1149, uno de los monasterios más ricos del obispado de Urgell, del que cabe destacar la sal y las salinas, un elemento primordial en época medieval. Al igual que el monasterio de Sant Pere del Burgal, constituye una arquitectura tipica de los monasterios altomedievales catalanes.

Además de estas edificaciones y otras muchas que se pueden encontrar en esta zona, los pueblos en sí mismos constituyen un punto de interés por su belleza y su singularidad, que conservan la arquitectura antigua y tradicional, donde la madera, la pizarra, las callejuelas empedradas y todos sus rincones son los protagonistas.

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