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Quartararo y Joan Mir presentan sus candidaturas al título de MotoGP

Quedan solo seis carreras para el final del Mundial de MotoGP y parece que el campeonato comienza a definirse poco a poco. Hace una semana decíamos que las posibilidades del entonces líder Andrea Dovizioso podían consolidarse en el Circuit de Catalunya y las dos carreras de Motorland Aragón, pero las difíciles condiciones de agarre de la pista barcelonesa han frenado en seco las aspiraciones del italiano, muy tocado en entrenamientos con la decimoséptima posición de la parrilla, y definitivamente hundido por un error en cadena de dos pilotos de Ducati en la segunda curva: su compañero Dani Petrucci estuvo a punto de caer y salvó la situación in extremis, pero Johann Zarco, a su rueda, tuvo que frenar, bloqueó la rueda, se cayó, y Dovizioso chocó con la moto del francés, que le derribó. Mal empezamos.

Otro que se descuelga es Maverick Viñales, que se vio superado por innumerables pilotos en la salida y apenas fue capaz de recuperar alguna posición a lo largo de la carrera, y el resto de los puestos recuperados desde la 16ª posición que ocupaba en la segunda vuelta fue gracias a las caídas de Oliveira, Espargaró y Rossi… Después de dar la de cal hace una semana en Misano, Viñales dio la de arena en Barcelona, y ni él mismo sabe explicar el por qué. Y eso es terrible para él y para Yamaha.

En estas circunstancias, los dos hombres que con mayor consistencia aspiran al título son Fabio Quartararo y Joan Mir, que el año pasado debutaron en MotoGP. Su exhibición de hoy en el Circuit confirma su posición. Quartararo necesitaba consolidar un resultado porque no estaba en el podio desde la segunda cita de Jerez, con lo que el francés solo sube al “cajón” para ganar carreras. Está bien, pero sabe que si quiere ser campeón tiene que tener más consistencia.

Joan Mir durante el GP de Cataluña. (Reuters)Joan Mir durante el GP de Cataluña. (Reuters)Joan Mir durante el GP de Cataluña. (Reuters)

Quien sí que tiene esa consistencia es Joan Mir, segundo de nuevo, en una espectacular recuperación, otra vez en una carrera de menos a más. El gran problema de Mir es que no consigue hacer una buena sesión clasificatoria que le deje en una de las dos primeras líneas de la parrilla. En Montmeló salía octavo, pero como suele arrancar bien ganó tres posiciones en la salida y se enganchó al grupo de cabeza, esperando su oportunidad.

Quartararo y Mir han cobrado una clara ventaja. El francés lidera con ocho puntos sobre el mallorquín. Viñales, tercero en discordia a pesar de todo, está a once puntos de Mir, no es mucho pero sus altibajos comprometen sus aspiraciones.

Falta de agarre

¿Cuál ha sido la clave en la carrera de hoy? Sin duda que la temperatura en pista, apenas 20 ⁰C, que comprometían enormemente el agarre, por eso Michelin recurrió a compuestos más blandos que los empleados el año pasado para asegurar ese agarre. Habitualmente, la cita catalana está emplazada en junio o julio, aunque en los primeros años de la carrera llegó a disputarse en septiembre e incluso en octubre, pero estamos hablando de la época de las 500, hace más de veinte años.

La dificultad residía en gestionar el desgaste de los neumáticos. Todos los pilotos usaron el mismo compuesto, el más blando, mientras que las diferencias estaban en el delantero, donde algunos optaron por el compuesto medio –que era el blando en 2019-, aunque el único que fue capaz de alcanzar la zona delantera con esa goma fue Jack Miller, que acabó sexto.

Entonces lo determinante para separar el grano de la paja era la gestión del neumático trasero. Como pudimos ver, las Suzuki son más dulces con los neumáticos, que llegan a final de carrera en mejores condiciones que en el resto de las motos. La progresión de Mir y de su compañero Alex Rins permitió a los dos pilotos de Suzuki acabar en el podio, algo que no sucedía desde 2001…

Lo que le falta a Mir

A Mir le faltó una buena posición en la parrilla de salida, y cuando Quartararo se puso líder estaba a 2”6 del francés, llegando a retrasarse hasta cuatro segundos y medio en su pugna con Miller, cuando lo superó en la 16ª vuelta. En los ocho siguientes giros hasta la caída de la bandera de cuadros, Mir recuperó más de tres segundos al francés, pero no fue suficiente.

Por eso, una buena clasificación en entrenamientos habría permitido a Mir salir en posiciones más avanzadas y no haber tenido que emplear tantas vueltas para superar a Miller. La velocidad punta de la Ducati jugaba a favor del australiano, siempre por encima de los 340 km/h. A su rebufo, la Suzuki de Mir volaba también por encima de esa cifra, pero en cuanto superó a la Ducati, la Suzuki no fue capaz de alcanzarla. Solo en la vuelta 22, cuando aprovechó el rebufo de Morbidelli para pasarlo, pero en la recta le faltaba velocidad punta, y aun así supo salir airoso en un terreno poco favorable.

Ahora viene una semana de descanso y luego Le Mans, teórico feudo de Yamaha y Quartararo. A ver cómo gestiona la situación el francés, será una prueba para calibrar su aguante. A Mir le hace falta ganar, está cerca pero tiene que lograr una victoria, y Le Mans puede ser un terreno propicio, porque luego en Motorland Aragón volverá a encontrarse con dificultades similares a las de Cataluña. De Montmeló supo salir airoso, y no tenemos por qué pensar que no pueda repetir la gesta en Alcañiz. Pero vayamos paso a paso.

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