Economía

¿Quién quiere un piso en Zamora? El drama inmobiliario en la España despoblada

Aparece un piso con tamaño y precio razonables en Madrid, Valencia o Barcelona y en cuestión de días el vendedor ya tiene una lista de interesados en visitarlo. Si el piso encaja con lo que se ve en las fotos, la vivienda puede estar vendida en el mismo mes. Pero si ese mismo piso aparece en Zamora, lo más probable es que pasen muchos meses hasta que un comprador pague el adelanto. Hasta una media de 15 meses se pasan en venta, sin que nadie las compre, las viviendas de Zamora capital, según un reciente estudio de Idealista que analiza el mercado en tiempos de pandemia. Es la capital de provincia en la que más tiempo se tarda en vender una vivienda. Madrid (3,8 meses) y Barcelona (4,5) es donde se tarda menos.

¿Qué ocurre en Zamora? ¿Nadie quiere comprar un piso? Digamos que lo que ocurre es que nadie tiene prisa. Hay mucha oferta, alimentada por los pisos y casas en herencia de personas mayores que van muriendo, y poca demanda, ya que las familias jóvenes y los inversores, los dos motores que presionan el mercado en ciudades grandes, no tienen demasiado interés.

Esta especie de astenia no es exclusiva de Zamora. Le siguen Teruel, Palencia o Lugo con más de 12 meses de espera para una compraventa. Es una derivada más de la lenta agonía de la llamada España vacía que el covid-19, además, ha acelerado. Según datos del portal inmobiliario, en la España vacía el tiempo medio para una compraventa se ha disparado respecto a 2019.

!function(){“use strict”;window.addEventListener(“message”,(function(a){if(void 0!==a.data[“datawrapper-height”])for(var e in a.data[“datawrapper-height”]){var t=document.getElementById(“datawrapper-chart-“+e)||document.querySelector(“iframe[src*='”+e+”‘]”);t&&(t.style.height=a.data[“datawrapper-height”][e]+”px”)}}))}();

El estudio de Idealista coincide con la realidad económica y social de Zamora: es la zona cero de la despoblación en España. La provincia ha perdido un 40% de su población desde 1950 y lidera la caída de residentes en todo el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística. En 1950 la provincia tenía 316.493 habitantes censados y en 2019 tenía 172.539. Zamora capital tenía 61.406 vecinos en 2019, 421 menos (-0,68%) que el año anterior.

Con estos mimbres, que son compartidos por buena parte de la España interior, era de esperar que el mercado inmobiliario no sea particularmente dinámico. Un síntoma económico pésimo que a la vez es un regalo para los compradores de vivienda en Zamora y en el resto de capitales de provincia vaciadas: se puede sondear el mercado con calma y apretar las tuercas al vendedor. Algo que no ocurre ni en los mejores sueños para un comprador en una de las grandes capitales.

Tres ejemplos de pisos en venta en Zamora capital. (Idealista)Tres ejemplos de pisos en venta en Zamora capital. (Idealista)Tres ejemplos de pisos en venta en Zamora capital. (Idealista)

Nadie quiere la herencia

Si salen pisos a la venta es porque la gente mayor se muere y nadie en la familia lo quiere. “Calculo que un 80% de los pisos que tengo en cartera son herencias. Hace unos años, siempre había algún hermano que se quedaba con el piso porque tenía dinero y alguna vinculación aún con Zamora, pero ahora todos quieren vender cuanto antes”, resume Eusebio Salgado, responsable de la inmobiliaria Mr. Bibendo. “No quieren más gastos de comunidad, derramas e impuestos para un piso que no van a usar. Se pone el bien a la venta y en general tarda tiempo en colocarse, es un mercado muy tranquilo”.

Es habitual que los herederos residan en Barcelona, Madrid o Bilbao y piensen que la vivienda de sus padres vale mucho más de lo que les recomienda la inmobiliaria. Es lo que dicta la lógica en este país: un piso en herencia es un bien de alto valor y esperamos que nos reporte un buen beneficio económico. Pero eso no ocurre en Zamora y en el resto de provincias despobladas, y explica en parte la tardanza en vender. Cuando los herederos se dan cuenta de que 1.200 euros el metro cuadrado por un piso en buenas condiciones es un precio razonable en Zamora capital, ya han pasado muchos meses y acaban vendiendo a la primera oferta que les llegue por pura desesperación. No es extraño vender una vivienda por 40.000 euros a repartir entre cinco hermanos.

Según datos de noviembre de 2020, 1.184 €/m2 es el precio medio en la ciudad de Zamora. Aún es más barato en Lleida (1.040€/m2), Cuenca (1.095 €/m2), Ávila (1.112€/m2), Teruel (1.132 €/m2), Ciudad Real (1.133 €/m2) y Jaén (1.150 €/m2). Menos Lleida, todas estas ciudades también padecen largas demoras en la compraventa.

“Esta semana misma acabamos de apalabrar la venta de un bien que llevaba tres años en cartera”, explica Salgado. “Pasó lo típico. Son siete hermanos, todos viviendo fuera, y le pusieron un precio muy alto de salida, algo más de 60.000 euros. Les llegó pronto una oferta de 53.000 y no la quisieron; uno de ellos, que vive en Madrid, decía que en Madrid ese piso vale mucho más. Pues claro que lo vale. Tres años después lo han cerrado por 42.000, y solo verbalmente; es posible que el comprador se eche atrás o quiera ajustar más a la baja porque justo al lado ha visto otro piso que le gusta. El vendedor no puede apretar en los precios porque hay treinta pisos parecidos al suyo una calle más arriba o más abajo”.

Casco histórico de Zamora. (Shutterstock)Casco histórico de Zamora. (Shutterstock)Casco histórico de Zamora. (Shutterstock)

Que se tarde más de un año en vender un piso en buenas condiciones no significa que el mercado inmobiliario esté muerto en la España vacía. Las agencias en Zamora están continuamente mostrando pisos y casas en los pueblos de la provincia. Cada día tienen cinco o seis visitas. La diferencia con las grandes urbes españolas es que aquí se enseña lo mismo una y otra vez. El comprador es quien tiene la posición de fuerza y visita, compara y vuelve a visitar la vivienda las veces que haga falta con la tranquilidad de que no habrá mucha competencia.

“Una buena vivienda en el centro, con garaje y ascensor, está en una media de 1.200 a 1.500 euros. También hay viviendas en barrios peores a partir de 25.000 euros en un cuarto piso sin ascensor. Esto hay que entenderlo de entrada para no hacerse ilusiones poco realistas”, confirma Javier Garrote, gerente de Habitax Inmobiliaria. “Aquí no ocurre como en Madrid, que un piso vuela en pocas semanas. Aquí el comprador aprieta las tuercas, te dice ‘lo compro’ y con el piso apalabrado intenta volverlo a rebajar, te dice que está dudando entre varios y, si al final ve uno que esté un poco mejor de precio, pierdes la venta”.

“Una vivienda ajustada a precio de mercado se vende en una media de cinco meses, no quince”, matiza Jesús Barrios, presidente de la Asociación de Inmobiliarias Zamoranas (Ainza) y gerente de una pequeña agencia familiar. “El que quiere vender, termina vendiendo en un tiempo razonable. Pero es cierto que hay un porcentaje de viviendas que se pasa años en venta, hasta diez años las tenemos. Esto se explica por el factor herencia de esos hijos que viven en Madrid o Barcelona y no entienden que aquí el mercado inmobiliario no es como allí, y se obcecan; y por los trabajadores desplazados y parejas jóvenes precarias que hace quince años compraban un piso sabiendo que el día que necesitaran vender el piso habría ganado valor, y que ya no compran porque no es una buena inversión y prefieren vivir de alquiler”.

Las casas a precio de derribo en pueblos del interior es el producto más demandado.Las casas a precio de derribo en pueblos del interior es el producto más demandado.Las casas a precio de derribo en pueblos del interior es el producto más demandado.

¿Y quiénes son los compradores hoy? Nada de pareja de 35 años que quiere asentar su futuro en un piso en propiedad. En Zamora, que sirve como punta de lanza para explicar la realidad de la España vacía, quienes compran principalmente son los jubilados. Personas que emigraron a grandes ciudades hace treinta o cuarenta años y quieren pasar su vejez en su tierra. Así lo cuenta el gerente de Mr. Bibendo. “Parejas jóvenes de Zamora pocas tenemos, ese perfil es casi todo alquiler. Es normal; si aquí no hay industria ni futuro los jóvenes se marchan, y el joven que consigue un buen empleo es capitán general. La mayoría de compradores es gente mayor nacida aquí. El último piso que he vendido ha sido a una persona con cuarenta años en Madrid que quiere regresar para pasar el final de su vida porque tiene a conocidos y familiares”.

Lo que más se vende en Zamora y en el resto de provincias rurales son casas y fincas de recreo en pueblos ya casi deshabitados, ventas de 15.000 o 20.000 euros de terrenos y casas viejas que necesitan una reforma completa. Los precios pueden ser tan irrisorios como los 7.500 euros que pagó días atrás un residente de Madrid a la inmobiliaria Mr. Bibendo por una casa en un pueblo de Zamora que el comprador ni siquiera conocía. Los agentes inmobiliarios coinciden en que hacerse con una casa de buen tamaño en la España vacía es una auténtica ganga que no requiere, además, una reforma muy costosa si solamente se quiere pasar periodos cortos de descanso durante el año.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba