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Sainz se atasca con la navegación mientras Joan Barreda es cada día más fuerte

La navegación se está convirtiendo en el factor clave de rendimiento en este Dakar para Carlos Sainz y Lucas Cruz, quienes se descolgaron un poco más de sus dos principales rivales al terminar la cuarta etapa del Dakar. En el reverso de la moneda, Joan Barreda confirmó nuevamente sus aspiraciones a la victoria en esta edición al lograr su segunda victoria de etapa para colocarse segundo en la general.

Sainz imprimía un fuerte ritmo durante toda la etapa, liderando algún sector parcial y a solo medio minuto de Nasser Al Attiyah a partir del último control hacia la meta, cuando había logrado recortar un par de minutos de diferencia. El madrileño lideraba la carrera al paso por el primer punto de control, ubicado en el kilómetro 43, y mantenía la segunda posición en el penúltimo, situado en el kilómetro 298. Sin embargo, un último error de navegación en la recta final dejaba a Sainz y Cruz a 2:56 del Toyota de Al-Attiyah, que lograba tercera victoria de etapa en el presente Dakar. “Estamos teniendo muchas dificultades, y hasta tres veces hemos tenido que dar la vuelta”. Sainz confirmaba con sus palabras el fuerte ritmo que están imprimiendo los favoritos. “Quizás tenemos que aflojar en algunos sitios para entender mejor el camino”.

Los tres principales protagonistas en la categoría de coches cometieron errores en la etapa, porque la navegación en combinación con un ritmo de carrera muy elevado se ha convertido en el factor clave estos días en terrenos menos propicios para los pichazos. Tanto Al Attiyah como Peterhansel reconocían rodar al ataque total, con las diferencias marcadas por dichos errores. “Se trata de atacar al máximo y al final, terminamos básicamente en el mismo tiempo”, declaraba Peterhansel al final de la jornada, aún líder de la general a pesar de la victoria de Al Attiyah. “Aparte del pequeño error de navegación, no tengo la impresión de poder atacar mucho más. Para no perder el contacto, tengo que atacar a fondo y, de momento, no cometemos muchos errores. En el pasado, la mitad de los aspirantes quedaban fuera de la carrera por errores técnicos o problemas de pilotaje, pero cada vez pasa menos, así que hay que ir a por todas”. El frances aventaja en solo 4:58 a Al Attiyah, mientras que Sainz es tercero a 36:19, aunque mañana disfrutará de una posición favorable de salida para recortar diferencias.

Sainz, durante la tercera etapa. (Reuters)Sainz, durante la tercera etapa. (Reuters)Sainz, durante la tercera etapa. (Reuters)

Javier Rubio

Segundo triunfo de Barreda

MIentras tanto, Joan Barreda (Honda) ganaba la cuarta etapa en la categoría de motos, consolidándose entre los favoritos para ganar un Dakar que, a tenor de la opinión de sus protagonistas, llegará abierto hasta las últimas jornadas. “Ha sido una buena etapa. Salíamos esta mañana en posiciones muy retrasadas y sabíamos que era una etapa rápida también, con pocas diferencias, pero al final he podido atrapar primero a Ricky (Brabec, ganador en 2020) y después a Pablo Quintanilla en los últimos kilómetros, así que hemos recortado algunos minutos”, explicaba el castellonense al terminar. Barreda acumula ya 26 victorias en el Dakar, superando a Marco Coma, y es uno de los pilotos con más triunfos de etapa en la historia de la prueba aunque sin ganarla todavía.

“Esto seguirá así hasta el final”, reconocía ayer el australiano Tobi Price (KTM), después de ganar la etapa del día anterior, y en referencia a las grandes diferencias de los principales favoritos de un día para otro y el precio que se paga por ganar una etapa. “Mientras las motos sigan funcionando, no haya caídas ni problemas, va a ser un final duro para todos nosotros. De aquí que Barreda asumiese el precio a pagar mañana. “Será otra vez un mal día porque nos tocará salir delante, pero pasado mañana llega de nuevo la arena. Hay que ir día a día y evitar los grandes problemas mecánicos y grandes perdidas (de rumbo). Será una etapa algo más corta pero exigente, con 205 kilómetros de enlace y 456 de especial, desde Riad hasta Al Qaisumah.

De momento, parece que clasificarse entre los diez primeros sin ganar etapas es un factor estratégico de regularidad que puede resultar decisivo al final de la prueba. En la presente edición, los organizadores del Dakar han limitado a seis el número de neumáticos traseros para toda la prueba para bajar la velocidad media. Por tanto, hasta la próxima semana no se sabrá dónde está cada uno de los favoritos, pero Barreda está confirmando una gran consistencia de ritmo.

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