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Sergio Ramos, capitán y pichichi, coloca al Real Madrid a un paso de ganar la Liga

El Madrid ya tiene activada la cuenta atrás para ganar la Liga. Los de Zidane, en una de las salidas más complicadas que le quedaban, volvieron a sumar tres puntos tras imponerse a un buen Athletic por la mímina en San Mamés (0-1). Ramos, de penalti, le dio la victoria a su equipo. Faltan cuatro partidos para que el campeonato más extraño que se recuerda toque a su fin y las sensaciones entre los dos candidatos al trono son muy distintas. Por un lado, un Madrid serio, sin grandes alardes, coral, que tiene claro a lo que juega y por otro, un Barça endeble, sin ideas y que parece desear que esto termine ya.

En un calendario que no espera a nadie, apenas queda tiempo para cambiar y solo una debacle de los blancos le entregaría el trofeo a los azulgranas. Pero en el Madrid tienen claro que eso no va a pasar. La actitud y el compromiso de todos invita a pensar que saldrán campeones. Ahora mismo, en Valdebebas se respira tranquilidad y el equipo es una balsa de aceite. Nadie levanta la voz y no hay ruido exterior que pueda distraer a los futbolistas. Y eso se nota en el verde.

Ante el Athletic volvió a quedar en evidencia esa imagen de equipo sólido, con pocas fisuras y entregado totalmente a la causa. Fue un partido intenso, con una primera parte sin dominador claro y con ocasiones interesantes para ambos conjuntos. El peligro en el Athletic llevaba el nombre de Iñaki Williams, siempre veloz, que buscó constantemente las cosquillas tanto de Ramos como de Militao, el elegido por Zidane para sustituir a Varane. Por parte visitante, Marco Asensio puso los centros de calidad, milimétricos, desde la izquierda, buscando siempre la cabeza de algún compañero. El Madrid empezó presionando alto, torpedeando la salida de pelota vasca, pero con el paso de los minutos fue juntándose atrás y entregándole terreno a un rival que poco a poco fue carburando y encontrándose más comodo.

Asensio bota la falta que se coló entre la barrera del Athletic y desvió Unai Simón. (EFE)Asensio bota la falta que se coló entre la barrera del Athletic y desvió Unai Simón. (EFE)Asensio bota la falta que se coló entre la barrera del Athletic y desvió Unai Simón. (EFE)

Asensio, un incordio constante

Asensio pudo adelantar al Madrid tras el pitido inicial. El balear botó una falta con malicia que se coló entre la muralla de leones, pero Unai Simón consiguió reaccionar a tiempo, aunque aún tuvo que mantener la respiración en un segundo intento de Benzema tras el rechace que quedó en nada. A partir de ahí los de Zidane dejaron de intimidar tanto en campo contrario. El Athletic se fue animando, tocando, y al cuarto de hora un centro al primer toque de Unai López encontró la testa de Raúl García, que le había ganado previamente la partida con claridad a Carvajal. Courtois, muy atento, puso los puños para despejar el balón, demasiado centrado.

Poco después, Rodrygo tuvo quizá la más clara del partido. El brasileño recibió un extraordinario envío al área de Asensio, que botó frente a Iñigo Martínez, sobrepasándole. El delantero, con todo a favor, conectó de cabeza desviado, quizá porque no esperaba que el esférico le cayera con tanta virulencia. No se achantó el cuadro local porque Williams la tuvo al minuto siguiente con un disparo que salió rozando el larguero. El partido transitaba hacia el descanso sin que ninguno perforara la red, aunque Benzema pudo romper el resultado gafas en el tiempo de descuento, el momento que más suele escocer, en uno de esos tantos centros con efecto introducidos por el de siempre, el recuperado Marco Asensio, espléndido en esa faceta. Al encuentro, atractivo y con chicha, solo le faltaba la pólvora.

El segunto tiempo empezó eléctrico, con Rodrygo y Yuri retándose constantemente por su banda y Raúl García buscando las carreras de Williams, sin éxito. Insitía más el Madrid, que al final encontró la recompensa. Marcelo cayó al área tras pisotón de Dani García y González González, previa consulta al VAR, decretó penalti. Sergio Ramos, el pichichi más inesperado de esta etapa tras el parón por el covid, asumió la responsabilidad y anotó, ajustado al palo y abajo, su quinto gol desde que la Liga levantara de nuevo el telón el pasado junio. El de Camas ejerce de capitán y ahora también de goleador. Veremos si su equipo no le echa de menos en el próximo partido contra el Alavés, pues no podrá ser de la partida por acumulación de amarillas.

Los jugadores del Madrid celebran con Ramos el gol de penalti que les adelantaba en el marcador. (EFE)Los jugadores del Madrid celebran con Ramos el gol de penalti que les adelantaba en el marcador. (EFE)Los jugadores del Madrid celebran con Ramos el gol de penalti que les adelantaba en el marcador. (EFE)

Los cambios de Garitano no terminador de funcionar en el Atheltic, que fue perdiendo fuelle y lucidez. No desprendió excesivo convencimiento en sus avances y el Madrid pasó de estar estirado a replegar velas y defender con mucho criterio las tibias acometidas de los rojiblancos. Benzema tuvo la última gran ocasión del partido tras una gran pared con Kroos. El Athletic fue un quiero, pero no puedo en los minutos finales. Consecuencia de esto, hubo un pequeño conato de bronca entre algunos jugadores que afortunadamente no pasó a mayores. El Madrid avanza rápido hacia el título y hoy cenará por primera vez pendiente de lo que haga el Barça en Villarreal.

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