Salud

¿Te duelen los dientes a causa del bruxismo? La solución pasa por reducir el estrés

Si en estos últimos meses has notado que te has levantado con dolor de dientes y no sospechas de que se deba a ninguna muela picada o con caries, es posible que tu dolencia sea causa del bruxismo. De hecho, a lo largo de la pandemia se ha reportado un alto número de casos de esta afección, que además no ha podido ser tratada de forma adecuada debido a las restricciones. Muchos han tenido que aguantarse, al no tratarse de una enfermedad que requiera una respuesta médica de urgencia, y también debido al alto grado de exposición al virus que tienen muchos dentistas.

Lo más llamativo es que en determinados casos el problema no se queda en un simple dolor de dientes o de encías, sino que va más allá, pudiendo extenderse hasta la zona del cuello al tensar demasiado los músculos de la mandíbula. Por no hablas de posibles cefaleas y dolores de cabeza. Así lo advertía una prestigiosa dentista estadounidense llamada Tammy Chen en un artículo publicado en ‘The New York Times’ hace unos meses. Y ahora, aunque todavía no haya terminado la pandemia, el estrés acumulado sigue haciendo mella en la salud bucodental de millones de personas del mundo desarrollado.

“Si estás cansado y estresado, tomas café para espabilarte y luego bebes alcohol para relajarte, es posible que tus dientes acaben pagando el precio”

El bruxismo puede llegar a suceder tanto cuando estamos dormidos como en vigilia. Lo más problemático y difícil de tratar es que, al fin y al cabo, es una acción inconsciente e involuntaria de nuestra mandíbula inferior, que se aprieta contra la superior o hace rechinar los dientes moviéndoles de lado a lado o hacia atrás y hacia delante imprimiendo distinta fuerza. De ahí que sea tan difícil de eliminar. Aunque sus efectos sean físicos (dolor dental y de encías), sus causas tienden a ser en su mayoría psicológicas, provocadas por el estrés que sentimos y que no podemos llegar a liberar de una forma apropiada.

El estrés y el bruxismo

Por tanto, aquellos que son más proclives a sufrir episodios de ansiedad o estrés también tienen más probabildades de sufrir bruxismo. Así lo confirma un estudio de ‘Community Dentistry and Oral Epidemiology’ que descubrió que los trabajadores que se sentían más estresados e insatisfechos en el trabajo eran mucho más susceptibles a padecer este problema que sus otros compañeros menos ansiosos.

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Por otro lado, nuestros hábitos también tienen que ver mucho con la posibilidad de llegar a sufrir bruxismo, y no solo cómo asimilamos las condiciones exteriores. Otro estudio de American Dental Association (ADA) confirmó que fumar cigarrillos, consumir frecuentemente alcohol o cafeína y, sobre todo, la falta de sueño, eran factores que se relacionaban con episodios esporádicos de bruxismo. “Si estás cansado y estresado, tomas café para espabilarte y luego bebes alcohol para relajarte y conciliar el sueño, es posible que tus dientes acaben pagando el precio”, recalca Quinn Myers, periodista de ‘Mel Magazine’ en un reciente artículo sobre el tema.

Pero no solo hay mecanismos psicológicos que influyen, el bruxismo también se trata de una respuesta física. “El estrés alto desencadena una liberación espontánea de adrenalina”, asegura Edward Álvarez, dentista de Manhattan consultado por Myers. “La adrenalina hace que tu cuerpo se prepare inconscientemente para la confrontación física, como cuando aprietas los dientes para estabilizar la mandíbula antes de recibir un golpe. Tal vez puedas mantener la mandíbula abierta conscientemente, en ese caso tu cuerpro de manera inconsciente tenderá a protegerse de otro modo, como por ejemplo apretando los puños”.

Hacia una solución

No existe un tratamiento cien por cien eficaz para acabar con el bruxismo de forma permanente. Los dentistas tienden a recomendar usar un protector bucal ajustado para dormir. Y lo que es más importante, reducir en todo lo posible el estrés. El tipo de bruxismo más fácil de detectar y tratar es el que sucede cuando estamos despiertos, pero aún así también requerirá un gran esfuerzo por parte del paciente al tener que corregir constantemente los impulsos involuntarios a cerrar la mandíbula y apretar los dientes.

Uno de los mejores consejos es corregir las sensaciones de estrés gracias a terapias de relajación y respiración profunda. Al inhalar y exhalar aire de forma pausada, nuestro cuerpo y mente tenderán a relajarse, y así será menos probable que los músculos de la boca se tensen de forma inconsciente. En cualquier caso, la mejor forma de corregir y solucionar este problema pasa por acudir al dentista y que sea él quien te asesore sobre los posibles remedios y los pasos que debes llevar a cabo para hacer menos frecuente este fenómeno que es la causa de tantas dolencias bucodentales en la actualidad.

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