Economía

‘The Walking Debt’: los zombis protagonizarán la economía poscovid

En Madrid y Roma muchos respiraron hondo cuando este miércoles Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, explicaba durante su discurso del estado de la Unión ante el Parlamento Europeo que el apoyo a la economía debía mantenerse por el momento. Una patada más hacia delante a la vuelta de las normas de disciplina fiscal, un melón que nadie quiere terminar de abrir y que generará mucha tensión en un futuro próximo.

Eso permitirá a países como España o Italia mantener sus planes de apoyo a la economía y mantener la respiración asistida mientras pasa la pandemia. El problema está en el futuro. Nos enfrentamos a lo que algunos están coincidiendo en calificar como una “economía zombi” que va a quedarse durante mucho tiempo y que puede afectar a las bases de la Unión Europea. Las empresas zombis, que no pueden en el largo plazo cubrir con sus beneficios el coste de servicio de su deuda, ya existían antes del coronavirus y de hecho aumentaron tras la anterior crisis en un contexto de bajos tipos de interés. Pero la crisis del covid-19 ha generado un nuevo escenario.

Olaf Scholz, ministro de Finanzas alemán. (EFE)Olaf Scholz, ministro de Finanzas alemán. (EFE)Olaf Scholz, ministro de Finanzas alemán. (EFE)

Empresas zombis

En los primeros compases de la pandemia, Alemania sacó el ‘bazuca’ y mostró el camino: un cheque en blanco para la economía. El problema es que no todos los Estados miembros tenían el músculo y el espacio fiscal para poder hacer lo que Berlín decidió hacer. Eso significa que mientras las empresas alemanas han nadado en la abundancia, muchas empresas españolas o italianas se mueren de sed. Son del mismo sector, compiten en un mercado común, pero cuentan con niveles de apoyo radicalmente distintos.

Mientras las empresas alemanas han nadado en la abundancia, muchas empresas españolas o italianas se mueren de sed

¿En qué se traduce eso? En que algunas de las empresas alemanas que reciben ayuda estaban afrontando problemas antes de que el coronavirus golpeara la Unión Europea. Empresas que quizás deberían haber desaparecido saldrán de esta crisis vivas mientras que empresas viables en España o Italia cuyos Estados no tienen la capacidad de prestarles ayuda suficiente habrán muerto por el camino. El mercado único se verá así gravemente dañado, con miles de empresas zombis, desequilibrándolo todavía más.

Nacho Alarcón. Bruselas

No necesariamente son empresas zombis en el sentido clásico. Pero sí que logran sobrevivir solo gracias a la ayuda estatal, para encontrarse después con un mercado europeo en el que algunas de sus competidoras han desaparecido.

El Fondo de Recuperación negociado entre los socios europeos en julio y que prevé una emisión de deuda conjunta de 750.000 millones de euros no será suficiente para frenar ese desequilibrio. Además, los líderes decidieron eliminar del acuerdo un instrumento de apoyo a la solvencia de 31.000 millones de euros que acabaría movilizando, con ayuda del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y siempre según las estimaciones de la Comisión Europea, unos 300.000 millones de euros que irían destinados fundamentalmente a ayudar a empresas en apuros, y así resolver las posibles distorsiones, y que había sido anunciado en su momento por Margrethe Vestager, vicepresidenta del Ejecutivo comunitario al frente de la cartera de Competencia.

Empresas que quizás deberían haber desaparecido saldrán de esta crisis vivas mientras que otras viables habrán muerto por el camino

En otras palabras: la economía europea va a encontrarse con muchas de estas empresas, especialmente alemanas. Si Europa ya tiene un problema de economía a varias velocidades el coronavirus solo va a profundizar todavía más ese escenario.

Preparación del edificio del Consejo Europeo antes de la última cumbre. (Reuters)Preparación del edificio del Consejo Europeo antes de la última cumbre. (Reuters)Preparación del edificio del Consejo Europeo antes de la última cumbre. (Reuters)

‘The Walking Debt’

Además hay un problema con las empresas zombis clásicas, aquellas que a largo plazo no van a poder cubrir el coste del servicio de su deuda. Las declaraciones de insolvencia en Alemania han caído un 8% respecto al año pasado porque muchas de las compañías que estaban en situación de quiebra después del 31 de diciembre han conseguido acogerse a las ayudas del Gobierno federal. No son pocos los expertos alemanes que advierten sobre el riesgo que se corre a nivel nacional, no solo europeo, al no permitir que la economía se renueve en condiciones normales.

Ese es un escenario que comienza a preocupar en Alemania: una oleada de quiebras que exponga al sistema bancario y que lance al paro a millones de trabajadores que, de haberse producido la insolvencia de forma natural, habrían podido buscar otro empleo. Por ahora, Alemania ha respondido a ese riesgo volviendo a cargar el mismo bazuca que se multiplican las empresas zombis. Ha ampliado el Kurzarbeit que cubre parte del salario de los trabajadores de 12 a 24 meses, hasta diciembre de 2021, y ha dado una nueva moratoria a las empresas excesivamente endeudadas, que en condiciones normales deberían declarar la quiebra.

Nacho Alarcón. Bruselas

En este contexto habría sido especialmente útil el instrumento de apoyo a la solvencia, aunque su tamaño era mucho menor de lo necesario. Sin embargo, la idea habría permitido un acercamiento europeo al problema, sin dejar en las manos, el criterio y la capacidad de cada Estado miembro si salvar o no a sus empresas zombis y cómo hacerlo.

El ‘shock’ económico ha sido todavía peor del previsto cuando la Comisión Europea calculó las pérdidas para las empresas en 720.000 millones de euros para finales de año. Incluso con la ayuda pública, las empresas han perdido muchísimo dinero y el ajuste de gastos tiene un límite. Eso significa que, incluso con una fuerte intervención pública, después de tres meses de cuarentena entre el 51% y el 58% de las empresas de la Unión Europea se quedan sin liquidez, según un estudio del BEI.

Sede de la Comisión Europea en Bruselas. (EFE)Sede de la Comisión Europea en Bruselas. (EFE)Sede de la Comisión Europea en Bruselas. (EFE)

Estas empresas, aunque vivas, llegan con el agua al cuello y endeudadas hasta arriba. Incluso si no son zombis, y lo que ha ocurrido es que llegan tremendamente dañadas por la crisis, e imaginando que consiguen sobrevivir y avanzar en este contexto, el resultado obvio es que las empresas tendrán que dedicar cada euro que entre a pagar su deuda. El Banco Europeo de Inversiones calcula que la inversión empresarial podría caer entre un 31% y un 52%. Y estamos hablando de un escenario favorable, es decir, uno en el que los rebrotes no empiezan a campar a sus anchas por la Unión.

El resultado obvio es que las empresas tendrán que dedicar cada euro que entre a pagar su deuda

El freno a la inversión de las empresas que puedan sobrevivir a duras penas, y la posible caída de empresas zombis de manera masiva que obligará al Gobierno alemán a decidir si las salva o las deja caer, además del daño que ya se ha hecho al mercado interior, marcará parte de la agenda europea de los próximos meses.

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