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Ticul, la increíble ciudad de las ruinas mayas donde nace el mejor chocolate del mundo

El chocolate es uno de los manjares favoritos a nivel mundial y el origen del mejor del mundo se encuentra entre ruinas mayas. Nos referimos a las plantaciones de cacao de Ticul, lugar en el que los mayas comenzaron a cultivar este exquisito fruto.

Este municipio se ubica a 85 kilómetros de Mérida sobre la carretera federal #184, concretamente enclavado entre los poblados de Muna y Oxkutzcab. Es mundialmente famoso por ser el lugar donde puedes saborear el cacao criollo, el chocolate más fino del país y el mejor del mundo. Además, puedes presenciar uno de los mejores atardeceres de México.

Todo ello surgió gracias al ‘chocolatier’ belga Mathieu Brees, que desde hace 20 años se empeñó en la creación de un chocolate artesanal de cuna yucateca, convencido de que en las tierras de Ticul encontraría el producto por excelencia.

Fue así como recientemente la empresa Ki’Xocolatl de Mathieu Brees ganó en el Concurso Internacional de Chocolates de 2021 la medalla de oro por hacer el Mejor Chocolate de Origen del mundo. Además Ki’Xocolatl fue premiada con la medalla de bronce en la categoría de Fantasía por una mezcla de lima y almendras caramelizadas. Los galardones los entregó, como es habitual, la Agencia para la Valoración Agrícola de Francia (AVPA-París), en una competición en la que se analizaron 180 tipos de chocolates diferentes provenientes de 40 países. El certamen encumbró a Ticul como el lugar del que proviene el mejor chocolate de origen del mundo.

Ticul es uno de los destinos por excelencia para apreciar el mundo rústico mexicano y disfrutar de ruinas o fabulosos restaurantes. Una vista obligada cuando decides poner rumbo a este maravilloso país. Y es que, sin lugar a dudas, no te puedes ir de la localidad sin pasarte por su Ecomuseo del Cacao y el sitio arqueológico de Uxmal, dos de los puntos más populares de Ticul. También es digno de visitar el Ex Convento de San Antonio de Padua construido entre 1591 y 1624, edificio resultante de las búsquedas emprendidas por Fray Diego de Landa para evangelizar a los nativos mayas.

Otro de los imprescindibles es la zona Arqueológica de Kabah, que se ha interpretado como “Señor de la mano fuerte o poderosa” y se localiza a 23 km al sureste de Uxmal por la carretera núm. 261. En el recorrido no podemos olvidarnos del poblado indígena de Raza Maya, el pueblo de Santa Elena donde podrás descubrir increíbles piezas de cerámicas y alfarería. Aunque si lo prefieres, en este mismo pueblo también podrás encontrar cuatro momias que fueron descubiertas en el pequeño museo que se sitúa a un costado de la iglesia del poblado.

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