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Una víctima, versiones dispares y el silencio ensordecedor de Tebas contra el racismo

El fútbol español perdió durante la tarde de ayer una oportunidad de oro para dar un golpe en la mesa contra el racismo cuando Cádiz y Valencia retomaron el partido en el Carranza tras un presunto insulto de Juan Cala a Mouctar Diakhaby donde el primero le llamaba «negro de mierda» al segundo. La acción, que empezó con los jugadores del Valencia retirándose al vestuario y terminó con el galo viendo el resto del choque desde la grada y con el teórico infractor en el campo, representó la escenificación de la tibieza con la que se castiga este tipo de comportamientos en nuestra sociedad. El ejemplar gesto de sus compañeros en un primer momento se transformó en una pantomima con el paso de los minutos. La imagen de rechazo podría haber dado la vuelta al mundo y sentar precedente, pero el Valencia priorizó esquivar la sanción y sumar tres puntos (que luego se le escaparían en el minuto 88) a conservar su dignidad, el Cádiz corrió un tupido velo y LaLiga eligió seguir con el ‘show’.

Mouctar Diakhaby tras la acción con Juan Cala. (Movistar)Mouctar Diakhaby tras la acción con Juan Cala. (Movistar)Mouctar Diakhaby tras la acción con Juan Cala. (Movistar)

«Está muy jodido porque él es un chico muy tranquilo y disciplinado y lo de ayer fue muy frustrante. Nosotros creemos en él porque, de no producirse el insulto, no hubiese reaccionado jamás así», cuentan desde el club. En las oficinas de Mestalla están muy cabreados y consideran «muy necesaria» la creación de protocolos por parte de LaLiga y la Federación Española que sirvan de guía para actuar en este tipo de situaciones. «No puede ser que te insulten, te saquen amarilla, el árbitro no pare el partido para ver qué pasa y la víctima, así como su equipo, sea el mayor perjudicado. Esto debe corregirse. No puede ser que estemos en 2021 y se tomen decisiones propias de otra época«, añaden a orillas del río Turia.

Precisamente hoy, el presidente valencianista, Anil Murthy, ha comparecido junto al jugador tras hablar con Javier Tebas para remarcar su apoyo al francés, demandar un cambio en la normativa para proteger a la víctima y exigir a LaLiga que investigue la acción hasta el final. «No queremos dar el mensaje de que cuando no hay cámaras, todo vale. A partir de ahora queremos ver una reacción para cambiar estos protocolos y proteger a los vulnerables», ha declarado.

Dos versiones que no encajan

Al finalizar el encuentro, el capitán valencianista, José Luis Gayà, explicó en los micrófonos de Movistar Plus por qué el equipo había decidido reanudar el partido: «Nos ha dicho que le ha insultado de forma racista. Hemos salido a jugar porque nos han dicho que nos podrían quitar los tres puntos y alguno más. Él nos pidió que saliéramos. Está hundido porque un insulto muy feo. Estamos con él a muerte». Una versión que entronca con la primera que publicó el Valencia en sus redes sociales justo en el momento en que se le comunicó al árbitro que se reiniciaría el juego: «El jugador, que ha recibido un insulto racista, ha pedido a sus compañeros que vuelvan al campo a luchar». La firma condena al racismo le duró 24 minutos al club de Mestalla que optó por cerrar filas y sustituir al principal afectado por Hugo Guillamón.

Diakhaby entabla conversación con Medié Jiménez. (EFE)Diakhaby entabla conversación con Medié Jiménez. (EFE)Diakhaby entabla conversación con Medié Jiménez. (EFE)

Más tarde, el entrenador che, Javi Gracia, respaldaría en rueda de prensa las palabras del lateral izquierdo: «Nos comentaron que podíamos ser sancionados y hablamos con Diakhaby. Él nos dijo que no se sentía en condiciones de seguir jugando, pero entendía que nosotros lo hiciéramos para evitar la posible sanción». El defensor francés, hundido, siguió esperando un apoyo institucional que se quedó por el camino.

Por su parte, el colegiado del encuentro, David Medié Jiménez, plasmó en el acta del duelo que «ningún integrante del equipo arbitral percibió el teórico insulto de Cala al zaguero galo». Hubo presiones para seguir con el partido en El Carranza, aunque no se ha dado a conocer quién las realizó. En esta línea, la entidad de Mestalla anunció por la noche que «los jugadores, forzados a jugar bajo la amenaza de penalización, decidieron regresar al terreno de juego, pero el club no los instó en ningún momento». Asimismo, el Comité Técnico de Árbitros ha desmentido esta mañana en COPE que cualquiera de los integrantes del trío arbitral forzase a los futbolistas del Valencia a volver al terreno de juego ante la coacción de perder los tres puntos.

El defensa francés del Valencia, Mouctar Diakhaby, durante un partido de Liga en Getafe. (EFE)El defensa francés del Valencia, Mouctar Diakhaby, durante un partido de Liga en Getafe. (EFE)El defensa francés del Valencia, Mouctar Diakhaby, durante un partido de Liga en Getafe. (EFE)

El hecho no quedó ahí. Tras el encuentro, el Cádiz lanzó un comunicado en el que catalogó como «lance del juego» la acción, condenó los actos racistas en el deporte y apeló a la presunción de inocencia de su jugador, Juan Cala. Una táctica que seguiría el entrenador del conjunto amarillo, Álvaro Cervera, en rueda de prensa: «Cala me dice que no le ha insultado y yo le creo». Tocaba cerrar filas. En cambio, el ánimo estaba más que caldeado entre las unidades valencianistas que pedían llegar hasta el final de la cuestión y que se abriese una investigación. «Ningún ser humano merece esta vejación», comentaba un furioso Gabriel Paulista. «Es una vergüenza que pasen estas cosas», aseguraba Daniel Wass.

El silencio de LaLiga

Palabras vacías, gestos de cara a la galería y un silencio ensordecedor. Si el Valencia demostró que no estaba dispuesto a pagar el peaje que suponía no escoger la opción cómoda y nadie de la institución decidió apoyar al jugador, LaLiga hizo caso omiso y no intervino. Hasta el punto de que hasta el mediodía de hoy ningún representante de la competición se había manifestado acerca de la acción. Ninguna de las múltiples cámaras que grabaron el partido enseñaron quién dijo qué durante el choque entre Diakhaby y Cala. Ninguno de los micrófonos que registran cada sonido captó el insulto racista. Es una maravillosa casualidad. Un caso tan fortuito que hasta cuesta de creer.

«Hemos abierto un procedimiento interno de investigación para aclarar lo que pasó en ese instante con imágenes y vídeos del partido. Algo pasó y LaLiga no permite que haya nada de racismo en nuestro fútbol. Las versiones son contradictorias, pero, viendo la conducta del jugador del Valencia, se ve que algo pasó», ha expuesto Javier Tebas esta tarde en ‘Vamos’.

Juan Cala disputa un balón con Iñaki Williams. (EFE)Juan Cala disputa un balón con Iñaki Williams. (EFE)Juan Cala disputa un balón con Iñaki Williams. (EFE)

El defensor cadista, que mañana romperá su silencio en una rueda de prensa convocada después del entrenamiento, ha atendido fugazmente a los medios de comunicación que se agolpaban a las puertas del entrenamiento esta mañana: “Estoy muy tranquilo, no me voy a esconder. Mañana hablaré en rueda de prensa. Parece que en este país no existe la presunción de inocencia». Un día y medio después, uno de los dos protagonistas comparecerá para aclarar lo sucedido y tratar de arrojar un rayo de luz a un borrón negro en la historia de nuestro fútbol.

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