Economía

World Travel Market de Londres: «¿Tiene sentido gastarse aquí tanta cantidad de dinero?»

¿Será por el covid o es el principio de un declive? La World Travel Market de Londres (WTM) es la tercera en importancia del mundo, solo superada por la ITB de Berlín y por Fitur. Nadie se imagina una desaparición de las ferias turísticas, pero cada vez están más cuestionadas. No solo por su coste, sino por un descenso pronunciado de público. El negocio no justificaría los gastos del encuentro londinense. Se lo pregunta un consejero de un destino insular: «¿Tiene sentido gastarse aquí tanto dinero?».

En esta edición se han visto pasillos desangelados. En 2019 había 160 stands. Ahora se han contabilizado la mitad de los expositores. La exigencia de PCR por parte de las autoridades británicas y la obligación de permanecer en cuarentena en Reino Unido si la prueba daba resultado positivo, han supuesto una desbandada de asistentes.

Agustín Rivera

Las ferias siguen teniendo más sentido para los destinos turísticos que para las empresas tradicionales del sector. También cuentan con más aliciente para los proveedores tecnológicos que para el cliente final. Y se han convertido en un foro de inversores y de marcas, sin olvidar lo crucial: servir de punto de encuentro profesional para hacer ‘networking’. La necesidad del cara a cara.

El coste de los stands

¿Cuánto le cuesta una feria turística a un destino? Radiografiemos el caso de Andalucía. El stand en la WTM ha costado 300.000 euros, un coste similar al de la feria británica de 2019. La ITB de Berlín se eleva a 250.000 euros y el pabellón de Fitur cuesta dos millones de euros, según confirman a este diario fuentes oficiales de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía.

La Conselleria de Turismo y Trabajo del Govern de Baleares, a través de la Agencia de Estrategia Turística (AETIB), se ha gastado 485.000 euros para asistir a la feria londinense. En esta cantidad se incluyen alquiler de espacio, montaje, viajes, dietas y hoteles. «El volumen de gente no tiene nada que ver con otras ediciones y nos estamos replanteando si la verdad vale la pena venir con esta logística. ¿Qué retorno tenemos?», apunta un directivo isleño.

Canarias se ha gastado en la World Travel Market un millón de euros, incluyendo todo lo que integra el pabellón

Una información de ‘El Mundo/ El Día de Baleares’ de 2016 indicaba ya hace cuatro años que para el Govern de las Islas la WTM suponía un aumento del gasto del 73% en apenas dos ferias: de 225.000 euros de 2014 a 389.500 euros de 2016. En la primera etapa del Pacte de Progrés capitaneado por el ‘expresident’ Francesc Antich, entonces líder del PSOE-PSIB, la feria turística llegó a contabilizar en los primeros años 2000 un gasto total de un millón de euros.

Canarias se ha gastado en la World Travel Market un millón de euros, incluyendo todo lo que integra el pabellón: el stand [de 770 metros cuadrados y que ha recibido dos reconocimientos en la WTM: mejor diseño y premio del público], el alquiler del espacio, el desplazamiento de la delegación canaria, la promoción publicitaria… Solo el stand ha costado 400.000 euros.

Costes no recuperables

Con respecto a la última edición de 2019, cuando el stand canario costó 390.000, hay un pequeño incremento del 5%, «pero que en realidad se debe a los costes no recuperables de las horas trabajadas en el stand de 2020 que en el último momento se canceló. Si quitamos esos costes no recuperables del 2020, se mantiene prácticamente el mismo importe», confirman a El Confidencial fuentes de la Consejería de Turismo de Canarias. No está previsto que ni en Fitur 2022 ni en la ITB se aumente el presupuesto.

Agustín Rivera

Eduardo Gamero es presidente del Fomento del Turismo de Mallorca. Fue director general de Promoción Turística del Govern balear del PP. Recuerda que ya hace 20 años se cuestionaba la presencia de los destinos en las ferias. ¿Y por qué siguen yendo? «Porque nuestros competidores van y estamos obligados a ir», zanja Gamero. ¿Hasta qué punto es rentable participar? «Eso ya queda sin respuesta», matiza.

Hay ganas de volver a tener buenas sensaciones y ampliar la cuota de mercado británica en el mercado español

Aunque quienes hacen más negocio son los organizadores de cada encuentro. Hay una tendencia: las empresas que ya no contratan stands, pero acuden a las ferias. El gasto es mínimo y la rentabilidad es mayor. Los asistentes insisten en la idea de que se trata de una cita que es un punto de encuentro y depende de cómo cada uno se la tome: como relaciones públicas o para firmar contratos. Porque los tratos se cierran entre personas y hay ganas de volver a tener buenas sensaciones y ampliar la cuota de mercado británica en el mercado español.

Sostenibilidad

«En esta nueva etapa poscovid los destinos se deberían agrupar y compartir gastos. Pueden tener un espacio físico de punto de encuentro, un mínimo, para poder hacer frente a los competidores. Se trataría de un acuerdo público-público y habría que venderlo como una fortaleza. Es muy importante la sostenibilidad», apunta a este diario una experta nacional del sector turístico.

La recuperación de los vuelos directos con Reino Unido y las buenas perspectivas de recuperación del negocio para el verano de 2022 indican que la WTM ha podido servir como acicate para el sector. Ahora solo hace falta que no haya una ola severa de covid que arruine lo previsto y que los británicos, los más viajeros del mundo, sigan confiando en los principales destinos españoles.

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