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Xavi necesitará hacer milagros: un dócil Barça se deja remontar en Vigo (3-3)

La efímera etapa de Sergi Barjuán ha finalizado con un Barça distinto y cambiado en la primera parte, pero con una paupérrima segunda mitad. Finalmente, los culés se dejaron dos puntos en Vigo tras irse al descanso ganando 0-3. En la Ciudad Condal, esperan que Xavi sea el salvador de este desastre.

El Celta empezó bien en el partido, con un mano a mano que erró Aspas en el primer minuto tras un error defensivo. Ansu Fati se encargó de disipar las dudas en el 5’ con un disparo que se convirtió en el primer tanto tras tocar en Tapia y Hugo Mallo. A partir de ahí, el Barça dio un recital con unos fantásticos Fati, Nico, Gavi y Busquets.

La segunda mitad lo cambió todo. Los locales empezaron mejor y recortaron distancias en dos ocasiones. También les anularon otros dos. El Barça aguantó la situación algunos minutos, pero luego el Celta volvió a atacar con insistencia. Los culés pidieron la hora y, cuando el árbitro estaba a punto de pitar, Aspas empató y sumó su segundo tanto en el partido.

Nico cae ante Murillo. (EFE/Salvador Sas) Nico cae ante Murillo. (EFE/Salvador Sas) Nico cae ante Murillo. (EFE/Salvador Sas)

Lo mejor | La resistencia del Celta

Los locales empezaron muy bien la segunda parte, conscientes de que los culés estarían en shock por la baja de Ansu Fati. Gallardo marcó, pero el gol fue anulado por fuera de juego. Dos o tres minutos después, Aspas se redimió de su error en el primer minuto de partido. Anotó tras una buena parada de Ter Stegen y levantó el ánimo de su equipo, que se fue grogui al vestuario.

El Barcelona enderezó algo la situación, pero el dominio vigués continuó en la segunda parte. A Nolito le anularon un gol por mano, pero pocos minutos después cabeceó a la red un buen centro desde la izquierda. A partir de ahí, el partido fue un calvario para los culés, deseosos de que el árbitro indicara el final. Aspas certificó la resistencia del Celta al empatar en el último minuto del partido.

Nico, ante dos jugadores del Celta. (Reuters/Miguel Vidal)Nico, ante dos jugadores del Celta. (Reuters/Miguel Vidal) Nico, ante dos jugadores del Celta. (Reuters/Miguel Vidal)

Lo bueno | La magia de Nico

La titularidad de Nico no sorprendió por el rendimiento que está dejando en los últimos encuentros. Su partido fue tremendo, igual él lo vio como un derbi por el deportivismo que hay en su casa. Si la carrera de Fran ya fue escandalosa, con la negativa a marcharse al Madrid por el proyecto que había en La Coruña, la de su hijo apunta maneras. No es descabellado pensar que, a este ritmo, podría ser incluso mejor.

Xavi suma otro nuevo problema a su llegada a la Ciudad Condal: la lesión de Nico. El gallego tuvo que salir en el 60’ tras sufrir molestias musculares. El canterano realizó un sprint tremendo en el que disputó varios duelos en los que salió victorioso. Sin embargo, al llegar a la portería del Celta perdió la pelota y se le notó cansado. A los pocos segundos se tiró al suelo y fue sustituido.

Nolito celebra su gol. (EFE/Laandeira Jr) Nolito celebra su gol. (EFE/Laandeira Jr) Nolito celebra su gol. (EFE/Laandeira Jr)

Lo normal | La insistencia de Gavi

El joven jugador del Barcelona fue titular de nuevo y completó otra gran actuación. Es el segundo jugador de la Liga que más balones recupera en campo rival y hoy volvió a demostrarlo. Presionó la salida de balón del Celta como si le fuera la vida en ello. Su insistencia contagió a sus compañeros.

La ayuda que prestó a Mingueza fue clave para evitar las internadas de Nolito. Gavi se incrustó casi como carrilero derecho e impidió que el ataque del Celta tuviera efecto por esa zona. El día del Clásico, el Madrid se percató de ese agujero, que Vinicius aprovechó a la perfección. Su incansable rendimiento evitó muchos quebraderos de cabeza para la defensa del Barcelona.

Aspas, durante el partido. (Reuters/Miguel Vidal)Aspas, durante el partido. (Reuters/Miguel Vidal) Aspas, durante el partido. (Reuters/Miguel Vidal)

Lo malo | El despiste vigués en la primera parte

La primera mitad de los vigueses dejó mucho que desear no sólo por los tres goles de ventaja que se llevó el Barcelona al descanso. La presión del equipo de Coudet a la salida de balón culé no fue buena: apenas los intimidaron y eso permitió que jugaran a placer.

El Celta tampoco mostró intensidad en defensa, donde le hicieron los goles con suma facilidad. El equipo estuvo muy plano con balón y muy débil en su propia área, algo que aprovecharon los visitantes para irse a los vestuarios con una ventaja importante. En ataque, apenas se recuerdan ocasiones en la primera mitad.

Memphis acaba en la red. (Reuters/Miguel Vidal)Memphis acaba en la red. (Reuters/Miguel Vidal) Memphis acaba en la red. (Reuters/Miguel Vidal)

Lo peor | La lesión de Ansu Fati

El Celta salieron con ganas al partido, tanto que Iago Aspas tuvo un mano a mano ante Ter Stegen en el primer minuto tras un error defensivo del Barça. El vigués falló, pero aquello no asustó a los culés. Ansu Fati se encargó de disipar los nubarrones con un buen tanto en el 5’, en el que contó con ayuda: tocó en Tapia y Hugo Mallo.

El hispano-guineano estaba muy cómodo en el partido. Su equipo ganaba 0-3 cuando hizo un desmarque al espacio y, de repente, se detuvo. Se tiró al suelo tras percatarse de que había sufrido un problema muscular. Desde su regreso, había marcado cuatro goles en los ocho partidos que había disputado. Además, Luis Enrique lo había convocado para que regresara a la Selección tras un año de ausencia. Lamentablemente, no estará disponible para el seleccionador.

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